¿Qué es y para qué sirve el ultrasonido?

Ultrasonido abdominal

Descubre qué es un ultrasonido o ecografía y cuáles son sus usos en el cuidado de la salud. Conoce cuáles son sus ventajas, y en qué casos suelen indicarse estos estudios cínicos que ofrecen imágenes precisas del interior de nuestro cuerpo.

La tecnología médica ha logrado aprovechar distintos métodos para conocer qué ocurre en el interior de nuestro cuerpo. Tal es el caso del ultrasonido o ecografía, uno de los estudios de radiología e imagenología más comunes, que distintos médicos pueden indicar para el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades o lesiones. A continuación te explicamos cómo funciona.

¿Qué es el ultrasonido?

Existen muchos tipos de ondas, y una de ellas son las ondas mecánicas, que se usan en el ultrasonido. Son ondas de sonido no perceptibles para el oído humano que pueden usarse para diagnosticar distintas enfermedades, así como para conocer el estado de salud general de nuestro cuerpo. En el caso de la ginecología, los ultrasonidos son comunes para conocer el avance de un posible embarazo o la salud del aparato reproductor.

Asimismo, el ultrasonido también tiene aplicaciones terapéuticas luego de lesiones, principalmente ortopédicas, que pueden implicar inmovilizaciones. 

El ultrasonido no es más que la transformación de energía eléctrica en ondas mecánicas, y este trabajo lo hacen los equipos médicos llamados también ultrasonido o ecografía. Se trata de un proceso no invasivo, y por lo tanto, no es doloroso ni dañino para el cuerpo. De ahí que no hay límites para que te realices cierto número de ultrasonidos o cualquier otro estudio que se basen en este principio.

Dichas vibraciones mecánicas se manifiestan al entrar en contacto con un medio elástico, como la piel. Las ondas de sonido rebotan contra la estructura de nuestro cuerpo por medio de un transductor, que asimismo refleja una imagen en tiempo real en un monitor.

¿Cómo funciona el ultrasonido médico?

En el caso del ultrasonido médico, se usan las ondas para diagnosticar muchas patologías o enfermedades asociadas a la ginecología y al sistema digestivo, aunque también se usa en cardiología, urología, ortopedia, oftalmología, endocrinología y otras especialidades médicas. 

La parte más importante del equipo empleado para ultrasonido de diagnóstico es la sonda del transductor, ya que es la encargada de la recepción y envío de ondas para crear el efecto de ecos que otorgarán las imágenes del cuerpo. Al paciente se le aplica un gel frío en la zona del cuerpo a tratar, que ayudará a transmitir las imágenes del cuerpo.

Otro de los usos de los ultrasonidos es en diversas intervenciones quirúrgicas mediante sondas estériles para ir evaluando la estructura interna que se va a tratar. Tal es el caso de las biopsias dirigidas por ultrasonido, que le dan al médico intervencionista una imagen clara de dónde tomar la muestra de tejido que se estudiará con un microscopio.

A su vez este tipo de ultrasonido tiene dos categorías, la primera es la anatómica, que sirve para obtener imágenes de la estructura interna del cuerpo, bien sean tejidos u órganos. La segunda es la funcional, que permite fusionar la velocidad de los tejidos o la sangre con otra información para dar origen a “mapas de información”.

Uno de los avances más importantes en el ultrasonido es que ahora se pueden obtener resultados en 3D, 4D y a color. Esto último es lo que se conoce como ultrasonido Doppler. Todo ello ha sido de gran ayuda para estudiar el corazón y su correcto funcionamiento, así como arterias, inflamaciones en el hígado y muchas otras regiones del cuerpo.

Ultrasonido para terapias

Cuando nos referimos al ultrasonido terapéutico no hay ningún cambio en el principio de generación de ondas mecánicas partiendo de energía eléctrica, solo es que en este caso el especialista no te dará imágenes como resultados. 

El objetivo es que estas ondas interactúen con los tejidos de tu cuerpo para modificarlos según la enfermedad preexistente. Algunos ejemplos son la desintegración de coágulos de sangre, tumores, calentar ciertas zonas para relajar el músculo y direccionar medicamento a lugares puntuales.

Esto hace posible que disminuyan inflamaciones y dolores; aumenta la permeabilidad de la piel aunque no hay cicatrices asociadas, aumenta la producción de enzimas y muchas otras ventajas. Dependiendo del propósito hay una dosis de frecuencia establecida y una técnica que puede ser continua o pulsada.

¿Hay riesgos asociados al ultrasonido?

El ultrasonido no es invasivo e indoloro para tu cuerpo, por lo que los expertos en medicina y radiología consideran que el riesgo en estos estudios y terapias es nulo. Y más si se compara con las radiaciones a las que te puedes exponer en las radiografías

Sin embargo, debes saber que son dos estudios totalmente distintos y con fines específicos según el área del cuerpo a evaluar para un posterior diagnóstico, por lo que solo tu médico podrá indicar qué estudio de imagen es mejor para ti.

Para que garantices la seguridad de tu cuerpo, lo importante es que acudas a centros de salud certificados y con amplia experiencia, que van a la vanguardia respecto de equipos y actualizaciones de información.

Referencias

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