¿Qué es y para qué sirve la tomografía computarizada?

tomografía axial computarizada

A continuación te explicaremos qué es la tomografía computarizada y cuáles son sus principales aplicaciones. Este estudio de radiología e imagenología es uno de los más solicitados por los expertos para hacer sus diagnósticos.

Uno de nuestros principales deseos es tener salud y bienestar, y para que esto sea posible, es fundamental que ante cualquier síntoma o traumatismo acudamos al médico especialista, quien nos indicará los siguientes pasos a seguir. Aunque en efecto hay que esperar dichas instrucciones, es fundamental saber que es muy posible que nuestro médico nos solicite estudios de imagen para poder dar un diagnóstico.

Esto se debe a  que los síntomas por sí solos o la simple descripción de lo que pasó no es suficiente para que el médico conozca qué alcance ha tenido algún mal en nuestro cuerpo, ya sea debido a una enfermedad, o después de sufrir un accidente, golpe o caída. Por ello no te sorprendas si al visitar al experto te pida que te realices estudios de radiología e imagenología, ya que es uno de los métodos más confiables para observar la estructura interna del ser humano.

¿Qué es la tomografía computarizada y para qué se usa?

Uno de los estudios de imagen más comunes son las tomografías computarizadas o tomografía axial computarizada (TC o TAC), las cuales involucran dos técnicas para obtener imágenes detalladas de una zona del cuerpo de interés. La primera es el uso de rayos X a través de un tubo que con movimiento rotatorio alrededor de ti, lo que permite hacer las capturas en diferentes direcciones. La segunda es la tecnología computarizada.

La tecnología computarizada es la responsable de que el médico pueda tener imágenes más detalladas y sofisticadas del cuerpo. Además, con esta técnica se pueden hacer manipulaciones en la computadora para poder ver con mayor precisión zonas pequeñas del organismo como vasos sanguíneos, los bronquios, secciones de la médula espinal y tejidos, entre otros.

Cabe destacar que las ventajas antes mencionadas le proporcionan a las tomografías computarizadas un valor agregado y por tanto tienen un precio mayor en relación con las radiografías sencillas (rayos X). Además, aunque el proceso es indoloro, tarda un poco más (alrededor de 30 minutos).

Lo antes expuesto se atribuye a que el técnico o el médico radiólogo debe cumplir un conjunto de pasos para que la imagen de la tomografía sea de calidad, tales como una correcta calibración del equipo. Si esto no se realiza adecuadamente, el estudio podría no salir bien y tendrías que someterte de nuevo a la radiación. Por eso te sugerimos acudir a un laboratorio, clínica u hospital de calidad.

Medios de contraste en la tomografía computarizada

En ciertos casos, y para lograr una mejor visualización del interior del cuerpo, es posible que se le indique al paciente que se administre algún medio de contraste. Este se puede aplicar por vía oral o intravenosa.

Estos contrastes son muy usados y no son riesgosos. Sin embargo debes indicar a quien te realiza el estudio si sientes algún síntoma de exceso de calor o presión cuando se te aplique, ya que podría de tratarse de una alergia. Después de ello es aconsejable ingerir abundantes líquidos para que lo deseches.

El lugar en el que realices el estudio te dará las indicaciones correspondientes para la preparación previa y posterior al estudio si se te ha indicado un contraste.

¿Qué puede ver el médico con una tomografía?

Al ser las tomografías imágenes sofisticadas que se pueden manipular de manera profesional en una computadora para tener una mejor visión de la estructura interna de tu cuerpo, su alcance es considerablemente amplio. 

De ahí que el médico las puede solicitar si desea evaluar algunas de las siguientes enfermedades o condiciones médicas:

  • Estudiar posibles hemorragias internas, como por ejemplo después de sufrir un daño cardiovascular.
  • Evaluar lesiones o fracturas internas tanto del sistema óseo como muscular.
  • Localizar tumores, coágulos o infecciones. En este último punto te podemos mencionar las afecciones pulmonares como la neumonía, en las que comúnmente se usan contrastes para resaltar la afección.
  • Guiar intervenciones quirúrgicas para saber dónde hacer los cortes. Un caso sencillo son las biopsias.
  • Seguimiento a patologías como cáncer o enfermedades pulmonares.

¿Es peligroso hacerse una tomografía?

Efectivamente, cuando te realizas una tomografía computarizada tu cuerpo recibirá una radiación que es superior a la que usualmente te expones de manera natural. No obstante, los avances tecnológicos han permitido que los médicos radiólogos controlen las dosis de radiación a fin de reducir los riesgos asociados.

Estas dosis dependen de la zona a explorar. Por ejemplo, si es en el abdomen y pelvis, hay una exposición a 10mSv, que equivale a 2 años y medio a radiación natural de fondo. Si hablamos de los pulmones y el tórax, la relación es 1.5mSv, que corresponde a 6 meses; y si es en los dientes, con 0.18 mSv, algo similar a 22 días de radiación.

¿Cómo me preparo para una tomografía computarizada?

En general no requieres de ninguna preparación previa o especial. En algunos casos, se te solicitará que acudas en ayunas o interrumpas la ingesta de líquidos o medicamentos, pero suele ocurrir solo en el caso de que se apliquen medios de contraste.

Se te sugiere acudir con ropa cómoda. Es posible que se te solicite quitarte la ropa y ponerte una bata médica. Del mismo modo, no podrás usar accesorios metálicos de ningún tipo. 

Avisa al médico si tienes sospechas de embarazo o si estás embarazada antes de hacerte el estudio.

Cuando sea momento de comenzar, solo deberás recostarte sobre una camilla. El estudio terminará entre 10 y 30 minutos después.

¿Cómo obtendré los resultados de mi tomografía axial computarizada?

Los resultados por lo general se acompañan de una interpretación del médico radiólogo. Ten en cuenta que solo tu médico sabe qué significa cada término, y es quien debe decidir qué pasos tomar respecto de tu tratamiento.

Por lo general, recibirás los resultados entre uno y tres días después de que se practicó tu estudio. Muchos laboratorios y hospitales te permiten verlos de forma digital. De ese modo, podrás guardarlos y compartirlos con más médicos fácilmente, por ejemplo, si necesitas una segunda opinión.

Referencias

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