¿Qué es y qué diagnostica una radiografía de pie?

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Descubre qué es una radiografía de pie y por qué los médicos la solicitan, además de cómo prepararte para realizarte este estudio y qué riesgos conlleva. 

El equilibrio de nuestro cuerpo depende de dos elementos principales: el cerebro y los pies. Los pies además movilizan todo nuestro cuerpo cuando caminamos o corremos. Por tal razón es fundamental que esta compleja estructura de más de 100 músculos tenga buena salud. Por ello es fundamental hacer una radiografía de pie si se ha sufrido alguna lesión.

Una radiografía es una técnica que utiliza haces de rayos X para reflejar la estructura interna de los huesos, así como su densidad, tejidos y articulaciones, sin dolor alguno durante el proceso. En el caso de los pies, el especialista podrá analizar los 26 huesos que los constituyen, bien sea por lesiones, traumatismos o golpes, o para evaluar condiciones si se sufre de enfermedades como osteoporosis.

¿Cuál es la estructura interna de nuestros pies?

Los pies se consideran estructuras complejas debido a su composición ósea y el número de músculos, ligamentos y tendones asociados. Los huesos denominados falanges son un total de 14 piezas que constituyen los dedos. Además están los metacarpianos con 5 unidades y después el tarso, donde se ubica el talón y todas las conexiones hacia el tobillo.

Un médico puede solicitar que te realices una radiografía de pie para observar en las imágenes obtenidas de una manera clara cualquier daño ocurrido, y así decidir el tratamiento idóneo.

Preparación para una radiografía de pie

Las radiografías son pruebas rápidas y eficientes para el estudio de la estructura interna del cuerpo humano. No sientas temor cuando te las vayas a realizar, pues son indoloras

En la radiografía de pie los requerimientos son muy sencillos, y no necesitas una preparación previa.

  • Desnudar el pie. Los haces de los rayos X reflejan en las imágenes radiográficas todos los materiales que penetran. Se te solicitará que remuevas cualquier artículo que pueda interferir en el proceso, como anillos, tobilleras, medias o cualquier accesorio.
  • Contrastes. En función a lo que el médico desee ver, puede indicar aplicar elementos químicos o medios de contraste que se aplican por vía intravenosa o vía oral. El yodo es el más usado para esta parte del cuerpo.

Si se indica un contraste por vía oral, debes saber que el yodo tiene un sabor a metal percibirás solo unos segundos y puede producir un aumento de temperatura. Estas sensaciones son totalmente normales. Sin embargo, debes informar al médico si sientes molestias después de haber usado un contraste.

¿Hay riesgos al hacerme una radiografía de pie?

Hay muchos mitos que dicen que hacernos radiografías puede generar alteraciones graves en nuestro cuerpo. Esto no es verdad, y en la actualidad los médicos radiólogos controlan la cantidad de radiación que nos suministran al momento del estudio. según la Sociedad de Radiología de Norteamérica, para el caso de los pies, recibiremos una radiación de 0,001mSv, equivalente a tres horas en el sol.

Por lo tanto, el riesgo en estos procedimientos se puede considerar mínimo. No obstante, tampoco debemos someternos a estas pruebas sino es necesario, lo cual queda a juicio del médico.

Si en tu caso te has expuesto a muchos rayos X, quizá el médico te indique estudios complementarios. Por ejemplo, una tomografía, ultrasonido o resonancia magnética, que son pruebas no invasivas.

¿Qué debo hacer después de hacer el estudio?

La respuesta es sencilla: nada. La cantidad de radiación es tan baja que no es necesario tomar cuidados especiales luego de la radiografía. Si te aplicaron algún contraste oral o intravenoso, se te recomendará que ingieras abundantes líquidos para que puedas eliminar mediante la orina estos elementos químicos.

¿Cómo obtendré los resultados?

Los resultados por lo general se acompañan de una interpretación del médico radiólogo. Ten en cuenta que solo tu médico sabe qué significa cada término, y es quien debe decidir qué pasos siguen respecto de tu tratamiento.

Por lo general, recibirás los resultados entre uno y tres días después de tu estudio. Muchos laboratorios y hospitales te permiten verlos de forma digital. De ese modo, podrás guardarlos y compartirlos con más médicos fácilmente, por ejemplo, si necesitas una segunda opinión.

Referencias

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