¿Qué es una radiografía de cráneo y qué diagnostica?

radiografia craneo cabeza

Conoce todo lo que debes saber sobre la radiografía de cráneo, en qué momento los especialistas te la solicitarán y todo lo que este estudio puede ofrecer para que tengas un diagnóstico apropiado según tus síntomas. Además conocerás más de los riesgos asociados con la exposición a los rayos X y cómo puedes evitarlos con pruebas alternativas.

El cerebro controla las funciones más importantes de nuestro cuerpo, y es por ello que cualquier dolor intenso o golpe en la cabeza debe ser tratado desde el primer momento por los mejores especialistas. El examen clínico más rápido y práctico para diagnosticar lo que ocurre en el cerebro es la radiografía de cráneo, ya que no solo permite ver la estructura de los huesos, sino de los tejidos y músculos de la zona.

¿Qué es la radiografía de cráneo?

La radiografía de cráneo es una de las más solicitadas por los médicos cuando sufres un golpe, ya que son muchas las afecciones que pueden darse a partir de un golpe o lesión en distintas zonas de la cabeza. Los haces de los rayos X son capaces de proyectar en imágenes toda la composición interna del sistema óseo que protege nuestra cabeza, conformado por ocho huesos.

Otras razones por las que los médicos pueden solicitar una radiografía es cuando hay síntomas de infecciones en el hueso mastoideo, el cual está cerca de la zona posterior del conducto auditivo. Igualmente este estudio es apropiado cuando hay sospechas de otitis crónica que impacta en el oído medio, si sufres de hipoacusia o sordera parcial, presencia de tumor hipofisario, sinusitis aguda o mal posicionamiento de los dientes.

Preparación para una radiografía de cráneo

Es posible que si has escuchado mitos sobre los peligros de las radiografías, sientas temor de exponerte a los rayos X. No obstante, hoy en día la tecnología ha permitido establecer dosis efectivas y controladas de radiación con equipos novedosos que no ponen en riesgo tu salud, así que puedes eliminar esos miedos y aprovechar los beneficios de la prueba clínica.

Gracias a dicho control, para el caso del cráneo se aplica una cantidad de radiación efectiva de 1,2 mSv, que es equivalente a una exposición natural de 5 meses a la luz solar. 

Para hacerte el estudio, solo tienes que acudir al centro de salud de tu preferencia y con los mejores especialistas sin hacer ningún procedimiento previo relevante. 

En algunos casos, el médico podrá indicar que se te haga un estudio con contraste. Por lo general se aplica yodo por vía oral o intravenosa en estos casos, y deberás seguir las indicaciones del laboratorio o clínica donde se realice el estudio.

Dicho contraste resulta ser un inerte muy beneficioso para la radiografía de cráneo porque aumenta el flujo sanguíneo y refleja mejor las imágenes de la zona.  Si este es tu caso, es probable que se indique que ingieras muchos líquidos para que deseches el contraste a través de la orina.

¿Cómo es el proceso de la radiografía de cráneo?

Dependiendo del centro de salud, el estudio de cráneo puede realizarse mientras te recuestas sobre una mesa o simplemente te pueden indicar que te sientes en una silla. Luego acercarán el equipo radiológico y te darán instrucciones sobre las posiciones en las que deberás colocar la cabeza para hacer la toma de las imágenes. Cabe destacar que es un proceso indoloro.

Hay una excepción en la puedes sentir una pequeña incomodidad en función de la posición de la cabeza indicada, y es cuando hay traumatismos o golpes fuertes. No obstante, aquí entra en juego de manera considerable la pericia del especialista, quien debe saber cuál es el ángulo correcto para hacer la prueba y no generar lesiones mayores

Estudios alternativos o adicionales para el cráneo

Ciertamente las dosis efectivas de radiaciones han minimizado de forma significativa los riesgos implicados en las radiografías, y además se ha controlado el número de veces que puedes realizarte este estudio para evitar riesgos. 

Es por ello que algunos expertos recomiendan que cuando se trate del cráneo se realicen máximo dos pruebas al año, lo que equivale a 2,3 mSv. Así mismo, hay otros médicos que prefieren otros exámenes alternativos o complementarios para llegar a un diagnóstico y tratamiento adecuados, como resonancias magnéticas y tomografías computarizadas.

La razón es que dichos estudios no son invasivos y generan resultados de calidad, de hecho, muchas veces con mejor resolución. De ahí que todo dependerá de los criterios médicos y la condición que tengas. Por ejemplo, si tienes metales en la cabeza, no es recomendable que te sometas a una resonancia magnética.

¿Qué hago después de la radiografía y cómo obtendré mis resultados?

Las radiografías de cráneo no requieren cuidados posteriores. Si te aplicaron algún contraste, es muy importante que informes al médico si sientes cualquier síntoma después del estudio, como mareos o fiebre. 

Los resultados por lo general se acompañan de una interpretación del médico radiólogo. Ten en cuenta que solo tu médico sabe qué significa cada término, y es quien debe decidir qué pasos siguen respecto de tu tratamiento y cuál es tu diagnóstico.

Por lo general, recibirás los resultados entre uno y tres días después de tu estudio. Muchos laboratorios y hospitales te permiten verlos de forma digital. De ese modo, podrás guardarlos y compartirlos con más médicos fácilmente, por ejemplo, si necesitas una segunda opinión.

Referencias

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