¿Qué puede comer una persona con cáncer?

Qué puede comer una persona con cáncer

Quizá te has preguntado si una persona diagnosticada con cáncer debe someterse a una dieta especial. Descubre a continuación algunas recomendaciones básicas sobre los alimentos que puede comer una persona con cáncer y consejos esenciales para una alimentación saludable.

Si en este momento estás recibiendo tratamiento contra el cáncer de mama, o si conoces a alguien que esté en ese proceso, es normal tener muchas dudas. Una de las más comunes es: ¿qué puede comer una persona con cáncer?

Según tu tratamiento, puedes tener diferentes necesidades. Hay pacientes que suben de peso, mientras que otros no toleran la comida debido a las náuseas y el vómito. Es por ello que no existe una dieta única ideal para una persona con cáncer. 

Recuerda consultar a un especialista para que ajuste tu rutina alimenticia a los requerimientos de tu cuerpo en este momento. 

Pero para que comiences a pensar en los siguientes pasos sobre tu nutrición, hemos preparado para ti algunas recomendaciones básicas que podrán ser de ayuda durante tu tratamiento.

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Una dieta balanceada es muy importante durante el tratamiento contra el cáncer.

5 formas de balancear nuestros alimentos

Una persona con cáncer debe incluir diariamente en su dieta una porción de los principales grupos alimenticios, con un 25% de grasa, abundantes frutas y verduras y pocos azúcares simples

La comida, rica y saludable, es un abrazo al alma. Es una manera de demostrar cariño y preocupación. No importa si es alguien más quien cocina, si lo preparas tú o lo consumes fuera de casa, busca consentirte con una alimentación adecuada, sana y deliciosa

Esto ayudará enormemente a mejorar tu estado de ánimo y, por ende, hará más llevadero tu tratamiento. La dieta para una persona con cáncer no tiene que ser aburrida o insípida. Aquí 5 recomendaciones para balancear tu comida:

1. Verduras

El plato de una persona con cáncer debe tener, al menos, dos tercios de alimentos de origen vegetal. Aquí se incluyen las frutas, verduras, granos y leguminosas.

Al momento de seleccionar las verduras, es recomendable elegir aquellas bajas en almidón, como la col, el brócoli, la coliflor y todas aquellas de hoja verde

Además, busca recetas a base de pimiento (no importa el color), el tomate y las calabacitas. Todos estos alimentos pueden formar parte de ensaladas y sopas que, además de saber muy bien, van a fortalecer tu sistema inmunológico.

Elige verduras verdes y pimientos.
Elige verduras verdes y pimientos.

2. Proteínas

Procura que la carne que consumas no sea rica en grasas. Prefiere carnes blancas, por ejemplo, el pollo, el pescado y el salmón.

La carne roja, como la de res y cerdo, no debe incluirse más de dos veces por semana en tu menú. Si lo prefieres, puedes reemplazarla ocasionalmente por proteína vegetal, por ejemplo, la que se encuentra en la soya y los frijoles.

Elige carnes blancas como el pescado.
Elige carnes blancas como el pescado.

3. Suplementos alimenticios

Si tu médico considera pertinente que consumas suplementos alimenticios, tómalos entre comidas para que tu apetito no disminuya. El tipo, cantidad y frecuencia los debe dictaminar tu médico de cabecera o un especialista en el área. 

4. Cuida tu estómago

Es común que una persona con cáncer muestre menos tolerancia a los alimentos muy calientes o muy fríos. Es mejor comerlos a temperatura ambiente y sin complementos pesados. Por ejemplo, evita aderezos para ensalada de sabor fuerte y con base de aceite.

En casos de estreñimiento, hay que buscar fuentes de fibra natural y aumentar un poco el consumo de agua. No tiene que ser agua natural solamente, se pueden incluir más sopas y caldos en la dieta.

Por otra parte, la diarrea tampoco es ajena a los pacientes que están bajo algún tipo de tratamiento de cáncer de mama. Si este es tu caso, limita el consumo de leche y sus derivados así como las comidas picantes y con grasa. 

5. Líquidos

Si sientes la boca seca continuamente (la llamada xerostomía), elige alimentos jugosos y con caldo. Las paletas de hielo ayudan a refrescar y a que tu boca produzca más saliva. Es justo lo que necesitas en este momento.

También recuerda consumir mucha agua.

Los caldos ayudan a reducir la sensación de boca seca.
Los caldos ayudan a reducir la sensación de boca seca.

Tratamientos contra el cáncer de mama y su impacto en el peso corporal

Cuando nuestro cuerpo recibe tratamientos de quimioterapia o está recibiendo esteroides, es muy común que experimentemos un aumento de peso. Si nuestro cuerpo está bajo algún tratamiento hormonal que adelante la menopausia, por ejemplo con tamoxifeno u otro medicamento inhibidor de la aromatasa, el aumento de peso podría ser mayor.

La causante probable es la lipoproteína lipasa (LPL), la cual se encuentra en la superficie de nuestras células. Su función es tomar la grasa que circula por el torrente sanguíneo e introducirla a la célula. 

Cuando es una célula de músculo, esta grasa es convertida en energía, en caso de que sea un adipocito (células de grasa), la grasa se convierte en más grasa. Esto explica los cambios que podría sufrir el cuerpo de una persona con cáncer. 

El estrógeno también puede estar involucrado en este aumento de peso. Cuando se reducen las concentraciones de estrógeno en el cuerpo, es muy fácil que la LPL empiece a acumular más grasa en los adipositos del vientre y el estómago.

Cuando estás en un tratamiento contra el cáncer, tu vida cambia por completo. Tus rutinas se alteran, la dinámica familiar se transforma y hasta tu actividad física se modifica. Todo esto, y el nuevo funcionamiento de tu organismo, detonan un aumento de peso casi inevitable. 

Pero no todo está dicho, es posible que consigamos un peso corporal más sano. Cualquier tratamiento que estemos tomando funcionará mejor si nuestro peso está controlado. 

Es normal experimentar cambios en el peso durante el tratamiento contra el cáncer.
Es normal experimentar cambios en el peso durante el tratamiento contra el cáncer.

Razones por las que una persona con cáncer aumenta de peso

Muchas de nosotras pensamos en primer lugar en reducir nuestra ingesta de calorías y empezar a restringir nuestra dieta. Esto no es del todo funcional, y si no lo hacemos con cuidado, podemos afectar más nuestra salud. 

Las razones por las que se aumenta de peso durante el tratamiento contra cáncer de mama son muchas. Algunas de esas razones son:

  • Es común experimentar emociones como el miedo, la frustración y la ansiedad durante el tratamiento contra el cáncer. Hay personas que, en consecuencia, comienzan a comer de manera compulsiva, como una manera de lidiar con sus emociones.
  • El consumo de esteroides también tiene muchos efectos secundarios sobre el organismo, y uno de ellos es el aumento del hambre. Es normal que sientas más ganas de comer a horas no habituales o que quieras porciones más grandes. 
  • Por su parte, la quimioterapia afecta al organismo de muchas maneras; por ejemplo, con aparición de cansancio y náuseas. 
  • También hay efectos en el peso como consecuencia de cambios hormonales que ocurren como consecuencia del tratamiento.

Todos estos cambios son esperables. Habla con tu equipo médico para saber cómo lidiar con ellos, y recuerda que lo más importante no es tu apariencia, sino tu estado de salud.

¿Qué puedo hacer para bajar de peso?

Tómatelo con calma. En primer lugar, considera todo aquello por lo que tu cuerpo está atravesando. Poco a poco te irás sintiendo y viendo como tú quieres. 

Si tu cuerpo está bajo algún tratamiento de reemplazo hormonal, el origen de tu aumento de peso no va a contrarrestarse con menos ingesta de alimentos. Al contrario, debemos recurrir a un especialista que nos ayude a encontrar una dieta apropiada para una persona con cáncer

Algunos especialistas afirman que lo ideal, en general, es comer pequeñas porciones de alimento durante el día para evitar los picos de insulina. Es decir, comer carne, pescado, pollo, pavo, verduras y frutas, y evitar los azúcares procesados, el pan y las galletas, principalmente las procesadas.

5 medidas sencillas para cuidar nuestro peso

Cada persona tiene un metabolismo diferente, así que siempre que quieras modificar tu dieta habitual, debes consultarlo con un nutriólogo que esté al tanto de tu diagnóstico y tu tratamiento para que pueda orientarte en el proceso.

Si tu aumento de peso no es considerable, es probable que el nutriólogo prefiera que esperes a que tu tratamiento concluya antes de que empieces con un nuevo régimen alimenticio.

Pero sí hay pequeños cambios que podemos hacer en nuestra vida cotidiana para ayudarnos a mantener nuestro peso bajo control:

  1. Hacer ejercicio de manera regular. A pesar del tratamiento y sus efectos secundarios, no debemos caer en la vida sedentaria. Caminar es siempre un buen ejercicio que nos ayuda a mantenernos saludables física y mentalmente.
  1. Porciones claras. El plato de comida debe estar correctamente servido. Debemos evitar los alimentos procesados que vienen en bolsas, por ejemplo, las papitas fritas, pues nos cuesta más trabajo visualizar la cantidad de comida que estamos ingiriendo.
  1. Comer sin distracciones. Cuando vemos la tele o estamos en el celular mientras comemos, es muy fácil comer de más sin sentirlo. Date la oportunidad de ingerir tus alimentos con conciencia. 
  1. Toma agua pura. Este es un buen momento para dejar los refrescos y bebidas azucaradas. El agua natural es el mejor acompañante para la comida y no solo durante este momento de tu vida. 
  1. No te excedas con la fruta. El azúcar presente en las frutas también es un factor que debemos tener en cuenta y que debemos controlar. Además, siempre será mejor consumir la fruta en su forma más pura y dejar los jugos para otro momento.
Caminar es una excelente forma de mantenerte saludable y de buen ánimo.
Caminar es una excelente forma de mantenerte saludable y de buen ánimo.

Por qué no debes descuidar tu alimentación

Bajo ningún motivo debes descuidar tu alimentación durante tu tratamiento contra el cáncer de mama. Tu cuerpo necesita energía más que nunca. 

El mayor problema que puedes enfrentar es la desnutrición, ya sea por causa de la pérdida del apetito o por cambios poco sanos en nuestra alimentación.

Si nuestro cuerpo llegara a presentar anemia, se vería afectado no solamente por los efectos secundarios de nuestro tratamiento, también se vería dañado por infecciones. 

Cuando tenemos anemia, nuestra sangre contiene niveles bajos de hierro y, por lo tanto, lleva menos oxígeno a nuestro cuerpo.

Busca nuevas opciones de alimentación, modifica tus horarios y cambia los ingredientes. Busca ayuda de un especialista en nutrición que te enseñe a comer mejor y más sano. Una persona con cáncer tiene necesidades muy particulares. 

En resumen, cuida tu alimentación, esta es parte importante de tu recuperación. Posiblemente pases por etapas de aumento de peso, de peso bajo, temporadas de náuseas y otras de estreñimientos. Todo esto es natural. La mejor manera de solucionarlo es hacer pequeños cambios en tu dieta. 

En Eva Center podemos darte más orientación sobre tu nutrición durante el tratamiento o más dudas sobre cómo enfrentarlo en general. Contáctanos, juntas avanzaremos en tu proceso.

Referencias:

Comer para bajar de peso después del tratamiento. BreastCancer.Org.

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