Cómo evaluar la calidad de un servicio de salud

Cómo evaluar la calidad de un servicio de salud

Si eres dueño o socio de un consultorio, clínica o gabinete médico, es de vital importancia que evalúes el estado actual de tus servicios. De este modo asegurarás que tu servicio crezca y mejore su reputación. Descubre a continuación cómo se lleva a cabo una evaluación de la calidad de los servicios de salud.

Debido a la ascendente presión sobre costos y la creciente demanda de servicios de atención, todos los sistemas de salud se esfuerzan por facilitar acceso universal a una atención de alta calidad, mientras se asegura su sostenibilidad a largo plazo.

Partiendo de este contexto, los gobiernos se están centrando cada vez más en hallar formas de mejorar la eficiencia en el manejo de sus sistemas de atención médica para abordar este doble desafío.

Cómo optimizar los recursos en un centro médico

Un creciente cuerpo de evidencia sugiere que existe un margen considerable para poder optimizar los gastos en la atención médica sin tener que perjudicar el acceso y la calidad de la atención que se presta, siempre que se implementen métodos y procesos apropiados.

Poder medir y evaluar la calidad de la atención médica es fundamental para poder identificar correctamente en qué aspectos no se están aprovechando los recursos o se están desperdiciando. De este modo, será posible diseñar intervenciones de políticas en pro de mejorar la eficiencia, la productividad, la calidad de la atención, la necesidad de personal y muchos aspectos más.

Una evaluación asistencial puede definirse como la valoración crítica para valorar si la asistencia sanitaria cumple con sus objetivos. En cuanto a los aspectos que pueden evaluarse se destacan los siguientes:

  • Efectividad. Se toman en cuenta los beneficios otorgados a los pacientes, que se miden de acuerdo las mejoras implementadas en la salud.
  • Eficiencia. Se relaciona el costo de la atención médica con los productos o beneficios que se obtienen.
  • Aceptabilidad. Tiene que ver con el grado de aceptación en lo social, psicológico y ético respecto de la atención médica brindada.
  • Equidad. Se puede expresar como la distribución de manera justa de la atención médica entre los individuos o grupos.

Por otra parte, la evaluación de la atención médica se puede implementar durante una intervención médica, de modo que los resultados de la evaluación van informando al programa en curso (también conocido como la evaluación formativa) o se pueden ejecutar al final de un programa (conocido como la evaluación sumativa).

Establecer los objetivos de la evaluación

Como punto principal, es muy importante reflexionar sobre el propósito de la evaluación, la audiencia de los resultados y el impacto potencial que puedan tener los hallazgos. 

Esto puede ayudar a descubrir qué dimensiones o aspectos se tomarán en cuenta al momento de evaluar la calidad de un servicio de salud: insumos, procesos, productos, resultados, eficiencia, etcétera. 

Para establecer los objetivos de la evaluación, se recomienda seguir el método SMART:

S – específico. El objetivo debe ser lo más específico posible.
M – medible. Se debe poder medir cada objetivo.
A – alcanzable. ¿Son alcanzables los objetivos?
R – realista. ¿Pueden alcanzarse los objetivos de una manera realista con los recursos que se tienen disponibles?
T – tiempo. Deben establecerse límites de tiempo en los que se buscarán los objetivos.

Ejemplo: Se realizará una encuesta de satisfacción de pacientes, aplicada a 200 personas por medio de encuestas escritas durante un mes.

Decidir el tipo de evaluación 

Una vez identificados los objetivos de la evaluación intenta alcanzar, se deben considerar distintos aspectos:

  • ¿Cómo se podrá definir la población/servicio que está siendo evaluado?
  • ¿El enfoque será cuantitativo, cualitativo o mixto? 
  • En el diseño se debe buscar eliminar el sesgo y los factores de confusión en la medida de lo posible. ¿Es posible tener a un grupo de comparación?
  • Las fortalezas y las debilidades en cada enfoque deben sopesarse al terminar el diseño, así como la implicación en la interpretación en los hallazgos anotados.

Algunos tipos de evaluación son los siguientes:

a) Métodos aleatorios

  • Mediante la asignación aleatoria, los factores se distribuyen por igual. Los ensayos controlados aleatorios pueden llegar a ser costosos y quizá no sean la solución más práctica para una evaluación inicial. Por lo general, esto se lleva a cabo de una forma prospectiva.

b) Métodos no aleatorios

  • Estudios de cohortes: implican la asignación no aleatoria de una intervención, pueden ser retrospectivos o prospectivos, pero se deben realizar ajustes para los factores de confusión.
  • Estudios de casos y controles: Examinan los resultados poco frecuentes, los participantes se definen sobre la base de los resultados en lugar de la atención médica y existe la necesidad de poder hacer coincidir los controles. Sin embargo, la selección del grupo de control es en sí misma una forma importante de el sesgo.

c) Estudios ecológicos

  • Son baratos y rápidos, más crudos y menos sensibles que los estudios aplicados a nivel individual. Pueden ser útiles para estudiar el impacto de las políticas de la salud.

d) Estudios descriptivos

  • Se utilizan para generar hipótesis y ayudar a comprender las complejidades de una situación y así obtener información sobre los procesos.

e) Evaluación de tecnologías de salud o sanitarias

  • Se examina qué tecnología puede llegar a ofrecer mejores beneficios a un paciente o grupo de la población en particular. 

f) Estudios cualitativos

  • El investigador se convierte en integrante del equipo operativo, y se enfoca en mejorar la efectividad de la intervención o programa de salud en lugar de evaluarla.

Evaluación de la carga de trabajo

En cuanto a la carga de trabajo, se deben considerar las características especiales de la fuerza de trabajo. Como lo describe la Organización Mundial de la Salud, “no puede haber salud sin la participación de la fuerza de trabajo”.

El objetivo de estos análisis es identificar todos los factores que intervienen en que cada miembro del personal desempeñe su trabajo: desde su desgaste físico, hasta las herramientas que tiene a la mano para facilitar su rutina.

Una evaluación de esta naturaleza puede ayudar a los administradores a la potenciación de factores positivos. Del mismo modo, el personal administrativo o directivo podrá tomar decisiones respecto de medidas para poder reducir la carga de trabajo, distribuirla justamente y ayudar a la optimización de recursos.

Un ejemplo de ello es con la implementación de sistemas PACS o PACS-RIS, que permiten tener una perspectiva sobre las actividades del personal. De este modo, además de que se optimizan los tiempos de trabajo del personal médico, se tiene una idea estadística y general sobre el uso de tiempo y recursos.

Todas estas evaluaciones culminarán en la mejora general de tu centro de salud, así como en la atención al paciente, y por supuesto, en el crecimiento del servicio.

Referencias

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