¿A qué edad debes realizarte tu primera mastografía?

Mujeres de todas las edades

Una duda común que tenemos las mujeres es a qué edad debemos comenzar a pensar en la mastografía. A continuación resolvemos las dudas más comunes sobre a qué edad debes realizarte tu primera mastografía, sus pros, sus contras y sus tipos.

Realizarte tu primera mastografía no debe causarte temor. La información oportuna sobre la salud de nuestros pechos siempre es nuestra mejor herramienta. Recuerda que lo haces por ti y tu tranquilidad. Por eso conoce a continuación todo lo que debes saber sobre a qué edad se realiza la mastografía.

Es mejor aprovechar las herramientas de prevención y detección que hay a la mano, en lugar de pensar “eso nunca me va a pasar a mí”. Más vale prevenir. 

En los últimos años, las mastografías han ayudado a reducir en un 35% el riesgo de muerte por cáncer de mama en mujeres mayores de 50 años.

Recordemos que no existen medidas que nos ayuden a prevenir definitivamente el cáncer de mama. Niñas, mujeres, hombres: todos estamos expuestos a esta posibilidad. Por ello, aprende más de esta herramienta de detección temprana.

Mujeres de todas las edades deben actuar para prevenir el cáncer de mama.
Mujeres de todas las edades deben actuar para prevenir el cáncer de mama.

¿A qué edad debo hacerme la primera mastografía?

Hay estudios que puedes realizarte desde la infancia o pubertad temprana (a partir de los 11 o 12 años), por ejemplo, la autoexploración. Acude con un profesional de la salud para que te ayude la primera vez y te enseñe a hacerlo tú misma.

El cáncer de mama puede estar presente a cualquier edad y sin distinción de sexo. Entonces, mientras más preparada estés para identificar las señales de alarma de forma temprana, más favorable será tu pronóstico para cualquier posible anomalía. 

La mastografía, por su parte, se recomienda a partir de los 40 años. En algunos casos, si existe predisposición genética al cáncer de mama, es decir si familiares cercanos han presentado cáncer de mama, se suele sugerir que realices tu primera mastografía desde los 30 años

Si en tu familia hay antecedentes de cáncer de mama, es muy posible que tu médico te solicite análisis de laboratorio para conocer si presentas las mutaciones genéticas que se relacionan con este tipo de cáncer. 

Algunos especialistas sugieren que si tu mamá o tu hermana tuvieron cáncer de mama, te realices tu primera mastografía 5 años antes de la edad a la que le diagnosticaron el cáncer a tu familiar.

Es decir, si a tu mamá le detectaron cáncer de mama a los 38 años, deberás realizar tu primera mastografía a los 33 años. Si este fuera tu caso, acude sin miedo a un especialista para que te oriente en el proceso.

La mastografía se recomienda a partir de los 40 años de edad.
La mastografía se recomienda a partir de los 40 años de edad.

¿Qué es una mastografía o mamografía?

La mastografía es un estudio radiológico que se realiza con una dosis muy baja de radiación. Así se pueden obtener imágenes del interior del tejido mamario.

Para poder obtener una imagen clara del interior de los pechos, es necesario que cada uno de ellos se coloque entre dos placas que van a aplicar una presión que logre dispersar el tejido mamario hasta disminuir sus densidad y, con esto, obtener una mejor imagen del interior de la misma.

Con la mastografía se logran detectar ciertas lesiones que pudieran pasar desapercibidas en la autoexploración.

Se trata de una herramienta muy importante a la hora de diagnosticar el cáncer de mama de manera temprana. Se recomienda realizarla una vez al año.

La mastografía está diseñada para localizar anomalías en los pechos, pero no para distinguir entre diferentes tipos de ellos. 

La mastografía puede detectar lesiones que no se detectan en una autoexploración o en una exploración clínica.
La mastografía puede detectar lesiones que no se detectan en una autoexploración o en una exploración clínica.

Si se llegara a localizar un bulto o una bolita en el seno, esto no significa que sea cáncer. Puede ser algún tipo de quiste o un tumor no canceroso. 

De modo que, a veces, es necesaria una mastografía complementaria para obtener un diagnóstico más claro, otras veces se solicita otro tipo de estudio: la biopsia de mamas.

Una biopsia es la extracción quirúrgica de material celular de la zona afectada. Este material se analiza por un patólogo que da el diagnóstico.

El tejido obtenido de una biopsia de analiza con un microscopio.
El tejido obtenido de una biopsia de analiza con un microscopio.

Tipos de mastografía

Existen distintos tipos de mastografías: 

Mastografía convencional

Es el estudio más básico. El técnico realizará unas placas de rayos X del interior de tus pechos.

Mastografía digital

De la misma manera que la mastografía convencional, obtienes placas de rayos X de tus pechos, pero en formato digital. 

Las ventajas de estas placas digitales son varias:

1. Mayor facilidad de transportar y conservar sin el riesgo de que se dañen.

2. Es posible aumentar y visualizar mejor ciertos detalles.

3. Son más fáciles de comparar con el paso del tiempo.

La mastografía convencional y la digital no tienen mayores ventajas una sobre la otra en lo que respecta a la forma en que se realiza. 

Mastografía de diagnóstico

Si existiera algún indicio sospechoso, se realiza una mastografía complementaria, tomando más imágenes desde diferentes ángulos.

La mastografía de diagnóstico es un proceso un tanto más largo y, por lo mismo, puede ser más dolorosa. También tiene el factor de riesgo de la dosis necesaria de rayos X  es mayor.

Existen distintos tipos de mastografía.
Existen distintos tipos de mastografía.

¿Qué resultados se obtienen de una mastografía?

El objetivo de las mastografías es obtener una imagen clara del interior  de nuestro tejido mamario.

Dependiendo de nuestro tipo de pecho es posible que el examen de tacto no sea capaz de detectar pequeños bultos o bolitas en el centro de la mama.

El tipo y veracidad de los resultados que se obtengan dependerán de muchos factores, como la densidad de nuestras mamas (es decir, cuánto tejido mamario tenemos), la habilidad del técnico que realice la mastografía y la del médico que la interprete. 

De ser posible, pide que más de un médico realice la interpretación. Algunos servicios de salud permiten que sus usuarias obtengan este servicio sin un costo extra.

Un médico calificado debe interpretar los resultados de la mastografía.
Un médico calificado debe interpretar los resultados de la mastografía.

Contraindicaciones de la mastografía

  1. La mastografía no se recomienda en mujeres menores de 30 años.
  1. Si tienes más de 30 años, pero no has tenido hijos, tampoco está indicada para ti.
  1. Si tienes implantes mamarios, la mastografía podría causar que estos sufran algún daño. Además, la imagen resultante no sería la adecuada.
  1. Si estás embarazada o existen posibilidades de que lo estés, debes notificarlo a tu médico. Puede ser que te recomiende otro estudio o que sencillamente te proporcione una protección de plomo para cubrirte el vientre. 
  1. Si tienes un diagnóstico de cáncer y estás en tratamiento, tampoco eres candidata para este estudio. 

Últimos consejos antes de la mastografía

  1. Tu primera mastografía va a sentar un precedente para las siguientes. Así que archiva tus estudios y, cuando te realices una nueva, lleva los resultados anteriores contigo. 
  1. Es muy importante que busques un especialista de confianza. Además de que sea una persona preparada en este campo, también debes sentirte cómoda. No solo durante el estudio, también para resolver tus dudas.
  1. Durante una mastografía te van a pedir que descubras la parte superior de tu cuerpo, así que no uses vestidos o ropa incómoda. Es preferible usar una blusa de botones y un pantalón.
  1. Tampoco uses desodorante o perfume. Algunos de estos productos pueden interferir con el resultado.
  1. Procura calendarizar tu cita para aquellos días donde tus senos no estén sensibles por tu periodo menstrual.
  1. Si tienes antecedentes de cáncer de mama en tu familia, no olvides notificarlo a tu médico.
  1. Ante cualquier situación que no sea de tu agrado, pide referencias de un especialista nuevo.
  1. Es muy importante que permanezcas absolutamente quieta durante el estudio. 
  1. La molestia que la mastografía causa es normal y pasajera. No dejes que esto te detenga de realizarla periódicamente.

En resumen

En conclusión, podemos afirmar que la mastografía es una herramienta de diagnóstico temprano muy útil y nuestra mejor aliada para detectar el cáncer de mama de manera temprana.

A partir de los 40 años, debes realizar tu mastografía una vez al año, o según lo indique el médico. Se recomienda que guardes tus estudios de años pasados para tener una mejor comparativa de cómo van cambiando tus pechos a lo largo del tiempo.

Esto va a servir para poder identificar de manera correcta señales de alarma que pasan desapercibidas a la autoexploración e incluso a una exploración clínica de mama.

Desgraciadamente, la mastografía no se puede realizar con frecuencia ni es para todas las personas. 

Referencias

1. Mamografía: todo lo que necesitas saber sobre beneficios y riesgos. BreastCancer.org. 

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