¿Cómo se detecta el cáncer de mama inflamatorio?

Así se manifiesta el cáncer de mama inflamatorio.

El cáncer de mama inflamatorio, recibe su nombre debido a la forma en la causa las afectaciones sobre el seno, ya que las células cancerosas producen un bloqueo en los vasos linfáticos del pecho, provocando síntomas como enrojecimiento e inflamación.

Este tipo de cáncer se caracteriza por ser poco común, tiene una prevalencia del 1 al 5% del total de todos los tipos de cánceres que son diagnosticados.

La evolución del cáncer de mama inflamatorio es rápida, pues puede avanzar en cuestión de meses e, incluso, semanas

Cuando se detecta, suele estar en un estadio III o IV y  de este dependerá la diseminación que haya tenido el cáncer sobre otras partes del seno.

El cáncer de mama inflamatorio, a diferencia de los otros tipos de cáncer, suele presentarse en etapas más tempranas de la vida de la mujer y con mayor frecuencia en mujeres que tienen sobrepeso u obesidad. 

Una de sus características radica en la condición de los tumores, debido a que estos suelen carecer de receptores hormonales, por lo cual el tratamiento o terapia hormonal resulta ineficaz.

Detectar este tipo de cáncer resulta ser un poco más complicado debido a que no causa la presencia de tumores o “bolitas” en el seno y, por lo tanto, no es visible en una mamografía. Por supuesto, tampoco es perceptible mediante una autoexploración.

La agresividad de este cáncer es mayor gracias a la diseminación que suele manifestar, a lo cual se le conoce como “metástasis” y, en este caso, con un pronóstico muy diferente al de otros cánceres. 

Síntomas del cáncer de mama inflamatorio

Los signos más frecuentes suelen hacerse presentes en un periodo de 3 a 6 meses, una vez iniciado el cáncer en el seno. 

Y pueden ser desde un edema (hinchazón) del seno y enrojecimiento del mismo hasta engrosamientos de la piel que reviste la mama, provocando una apariencia conocida como “piel de naranja”.

También puede manifestarse como retracción de pezón, senos asimétricos (siendo la desproporción muy notoria), cambios en la temperatura del seno (un seno más caliente que otro), dolor en el pecho al momento de palpar, comezón o sensibilidad del seno. 

Estos últimos síntomas son muy frecuentes en las infecciones de seno, tal es el caso de la mastitis, por ello es importante descartar las posibilidades de desarrollar cualquier afección mediante un estudio especializado, sobre todo si no se está en periodo de lactancia, embarazada o si ya se ha presentado la menopausia.

Formas de diagnosticar el cáncer de mama inflamatorio

Existen criterios mínimos de diagnóstico establecidos por un panel de expertos en la materia que ayudan a los médicos a establecer una valoración correcta de cáncer de mama inflamatorio. Las pautas que se establecen a continuación:

  • Aparición de enrojecimiento e inflamación, síntoma conocido como “eritema” y “edema”.
  • Eritema que cubre, como mínimo, una tercera parte del seno.
  • Cambios en la temperatura de la mama, calor excesivo.
  • Cambios en el aspecto de la piel del seno, apariencia tipo cáscara de naranja.
  • Evolución o presencia de estos síntomas en un periodo menor a 6 meses.

Para realizar una detección de cáncer de mama inflamatorio es necesario hacer una biopsia (se extrae una muestra de tejido mamario) que se examinará para establecer o no la presencia de células cancerosas, el tipo y la condición de estas células. Todo esto ayudará a establecer un mejor tratamiento.

Se pueden realizar otro tipo de estudios, como la mamografía, ecografía o la resonancia magnética; los estudios por imagen ayudan a captar el nivel de los síntomas como la hinchazón o enrojecimiento de la mama. 

Sin embargo, este tipo de estudios no ayudan a establecer un diagnóstico certero en cuanto a la etapa, tipo de células cancerosas, estadio y tratamiento adecuado que haga efecto sobre las características encontradas.

¿Cuál es el tipo de tratamiento para este cáncer?

El tipo de tratamiento lo establece el médico especialista de acuerdo a los resultados obtenidos en la biopsia, generalmente se combinan diversas estrategias para hacerle frente a este tipo de cáncer.

Como primera opción se encuentran las quimioterapias sistémicas para lograr la reducción del tumor; posterior a la quimioterapia se continúa con radioterapia y terapias dirigidas, a este tipo de tratamiento se le conoce como multimodal, mismo que ha demostrado generar mejores resultados en la evolución de los pacientes.

Posteriormente, se contempla la cirugía o mastectomía en donde se extirpará la totalidad del seno, ganglios cercanos y, en ocasiones, también los revestimientos musculares a fin de garantizar una extirpación completa del cáncer para darle continuidad a la radioterapia en las zonas restantes como la pared del seno que se ha extirpado con la cirugía.

Cabe mencionar que el tratamiento siempre va a depender del estadio en el que se haya detectado el cáncer, la evolución, respuesta al tratamiento inicial y las características de las células cancerosas.

¿Cuál es el pronóstico del cáncer de mama inflamatorio?

Dependerá de las características presentes en el cáncer inflamatorio, la rapidez con la que ha diseminado, el tipo de células cancerosas y la respuesta del cuerpo hacia el tratamiento establecido.

Por ello, el pronóstico es diferente en cada caso, sin embargo, la tasa de supervivencia en este tipo de cáncer suele ser menor a diferencia de otros tipos. 

Es importante hablar con el médico especialista acerca de este aspecto y contemplando tu historia médica, evolución y respuesta al tratamiento, obtendrás un pronóstico individualizado.

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